Tierra Lejana-- Página de Hernán Maldonado




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Domingo 6 de febrero del 2005


BOLIVIA Y SUS CONSTITUYENTES

Por Hernán Maldonado

El cubilete está cargado. No falta sino que los dados echen a rodar. A menos que surjan imponderables, Bolivia se dará en los próximos meses una nueva Constitución Política del Estado (CPE). La enésima "refundación" del país... ¡Ojalá sea quina y sena!

Si vamos a ser objetivos, más allá de sus resultados, la única "refundación" se dio con la CPE de 1961, por su enorme contenido político que dejó de lado el liberalismo individual al introducir en el plano económico la pequeña y mediana propiedad para el campesinado y la empresa agraria para los capitalistas.

En el plano social fueron incorporados al quehacer nacional las vastas masas promoviendo los derechos sociales por encima de los individuales, sin distinciones de sexo o credo, buscando la promoción de quienes fueron largamente marginados por la ideología aristocratizante desde nuestra fundación.

La CPE ideada por Simón Bolívar apenas duró seis años. De por medio estuvo el asesinato del presidente Pedro Blanco y el primer interinato de José Miguel de Velasco. El gran mariscal Andrés de Santa Cruz, con su CPE de 1831, eliminó la esclavitud sólo teóricamente porque el pongueaje se extenderia por más de un siglo.

Pero a Santa Cruz le sirvió para organizar al país como Estado y con la CPE de 1834, la tercera en menos de nueve años desde la independencia y predominantemente política como la anterior, se dió el marco que le permitiria soñar con la unión del Alto y el Bajo Perú.

Derrocado Santa Cruz, Bolivia tuvo su cuarta ley magna, la 1839 bajo el segundo interinato de Velasco. Lo único significativo fue la organización municipal del país. José Ballivián firmó la CPE de 1843, que estableció un periodo presidencial de ocho años. El triunfador de Ingavi consideraba que la única forma de combatir el "espíritu anárquico innato" de los bolivianos era apelando a una disciplina rígida. El pueblo la denominó "Ordenanza Militar".

En 1851 Manuel Isidoro Belzu estrenó otra CPE de contenido eminentemente político, a pesar de que socialmente su base de sustentación estaba entre los índigenas y mestizos. Esa CPE fue abolida por José María Linares quien se proclamó dictador convencido de que los males del país eran fruto de una corrupción profunda en toda la sociedad. Tampoco le funcionó el paredón.

Derrocado el dictador, la Asamblea Constituyente de 1861 nos regaló otra CPE con José María Achá. Instituyó como novedad el capítulo de "derechos y garantías" de los ciudadanos, como para que Bolivia jamás volviera a caer en manos de un dictador. Nació el "Estado de Sitio".

En 1868 el dictador Mariano Melgarejo promulgó la suya manteniendo íntegro el capítulo de los "derechos y garantías", pero como sabemos, él mismo se encargó de decir que la guardaba en el bolsillo trasero de sus pantalones.

No obstante, al amparo de esa CPE, la oligarquía terrateniente, aprobó la venta de las tierras de comunidad indígena y el país inerme vió cómo los "vivos", que en esa epoca cogobernaban con Melgarejo, y que según el historiador Enrique Finot eran lo mejor de la intelectualidad boliviana, desmembraron el país con los infames tratados limítrofes con Chile y Brasil.

El sucesor del tirano, Agustín Morales, sancionó la CPE de 1871 que en líneas generales restablecía la de 1861. Pero los indios no recuperaron sus tierras. El latifundio quedó institucionalizado.

Hilarión Daza, apenas se hizo del gobierno, convocó a la Asamblea Constituyente que nos dio la Carta Magna de 1878, sin cambios profundos en relación con las anteriores en lo que toca a su fuerte contenido presidencialista.

La derrota en la Guerra del Pacífico convocó al país a una nueva "refundación" a través de la CPE de 1880 bajo la presidencia de Narciso Campero. En realidad se retomó la constitución de 1878. El país de la asonada y la montonera entraba en otra etapa, la de la minería. La del voto tarifado. Quizás por eso es que fue la CPE que más duró en esa época.

La Asamblea Constituyente de 1899, tras la Guerra Federal, debió "refundar" Bolivia declarándola un Estado Federal, según los resultados de ese conflicto. Pero tras producirse un empate en la Asamblea Constituyente, el presidente Lucio Pérez Velasco votó por el aplazamiento del tema, hasta el día de hoy.

La Asamblea Constituyente de 1920 mantuvo la CPE de 1880 con un cambio intrascendente: suprimió la segunda vicepresidencia.

Y para los que creen que Bolivia no transita por caminos ya trillados, recordemos que en 1931 la Junta Militar que derrocó al presidente Hernando Siles convocó a un referendo popular para aprobar nueve reformas constitucionales.

Ni el referendo ni cabildo alguno estaban contemplados en el texto de la CPE de 1880, que fue respetada y a la que se le añadieron las reformas. La excusa de los revolucionarios fue que el golpe de Estado contra Siles puso en acción "el poder constituyente originario del pueblo mismo".

En 1938, cuando no se habían secado la sangre y las lágrimas del holocausto del Chaco, la Bolivia del coronel Germán Busch se dio su primera CPE "social", incorporando, además, nuevas secciones en materia de régimen economico, cultural, familiar y campesinado.

La gran novedad fue la institucionalización de la propiedad en función social, la propiedad del subsuelo para el Estado. Por primera vez en el Palacio Legislativo estuvieron representados obreros y artesanos.

El balazo de septiembre de 1939 acabó con la Bolivia "socialista" que emergió de las arenas chaqueñas y la oligarquía retomó las riendas del país, pero no se animó a derogar la CPE de Busch.

Gualberto Villarroel convocó a la Asamblea Constituyente de 1945 que mantuvo la Carta Magna de 1938, con mayor énfasis en lo social. Reconoció el matrimonio de hecho para uniones concubinarias de más de dos años o por el nacimiento de un hijo. Por primera vez Bolivia asistió a un congreso indígena.

La Constituyente de 1947, con la oligarquía de nuevo en el poder, no derogó la CPE de Busch y los cambios que introdujo fueron más de forma que de fondo. Esos constituyentes revivieron la frase atribuida al virrey Abascal respecto a las Leyes de Indias que le envió la Corona: "Se acatan, pero no se cumplen".

La Revolución Nacional, que se manejó durante casi una década con decretos-leyes, se dio su marco constitucional con la Carta de 1961 y lo demás es historia reciente.

Hoy, casi desaparecidos los partidos políticos, al empuje novísimo de sus "sustitutos", los comités, los sindicatos, las juntas vecinales y el movimiento cocalero, es decir los grupos de presión, Bolivia asiste a los prolegómenos de su "nueva refundación". Repito: ¡Ojalá sea quina y sena!





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