Tierra Lejana-- Página de Hernán Maldonado




Regreso al comienzo




Gracias por
firmar el libro
de visitas




Artículo
anterior






Opiniones




Libros




CHAT ROOM
Tema Libre

Domingo 9 de abril del 2006


EEUU ADVIERTE A CHAVEZ

Por Hernán Maldonado


Simpatizantes del presidente Hugo Chávez parecieron llegar demasiado lejos al lanzar huevos y tomates contra el vehículo del embajador estadounidense y al perseguir su caravana en motocicletas.
La paciencia que tiene Estados Unidos con Hugo Chávez Frías podría estarse agotando, según se desprende de la advertencia que acaba de entregarle el Departamento de Estado (DE) a Bernardo Alvarez, embajador de Venezuela en Washington.

Alvarez fue convocado al DE apenas una hora después de que en Caracas un turba chavista acosara al embajador estadounidense William Brownfield y lo agrediera el viernes con tomates, huevos y cebollas.

Estados Unidos acusó al gobierno de Chávez de violar artículos de la Convención de Viena que obligan a los países signatarios a otorgar la suficiente protección al cuerpo diplomático acreditado.

"Si un incidente de este tipo vuelve a repetirse habrá severas consecuencias...", advirtió a Alvarez el subsecretario de Estado, Nicholas Burns.

Normalmente el disgusto de un gobierno con otro se manifiesta con una declaración de su canciller y, según la gravedad, pasa desde un comunicado hasta el llamado a consultas a su embajador. Pero cuando un Estado considera que el hecho es grave, se convoca al embajador de ese país para expresarle ese disgusto. Esta instancia es previa a un rompimiento de relaciones.

Chávez desde casi el comienzo de su mandato se ha dirigido con gruesos calificativos a los más altos dignatarios estadounidenses, acusándolos de estar tramando un complot para derrocarlo y hasta para invadir Venezuela con el objeto de "apoderarse del petróleo".

En recientes discursos Chávez calificó a su colega estadounidense George W. Bush de "borracho, asesino, criminal, burro, mister peligro", etc. Hace casi dos años, en un discurso ante miles de sus simpatizantes dijo que Bush era un "pendejo".

Desde su gobierno ha obligado a reducir la colaboración militar entre los dos países, expulsó a la misión militar de Fuerte Tiuna, canceló los viajes de especialización de sus militares en Estados Unidos, limitó severamente el campo de accion de la DEA y últimamente expulsó a un agregado militar acusándolo de estar apoyando a opositores a su régimen.

Cuando hace siete años empezó con su prédica antiyanqui, Estados Unidos hizo caso omiso de sus agresivas declaraciones. Un funcionario del Departamento de Estado aconsejó no "escuchar lo que dice Chávez, sino mirar lo que hace". Quizás se refirió a los excelentes negocios que petroleras estadounidenses realizan en Venezuela, a pesar de las proclamas anticapitalistas y neoliberales de Chávez. En el momento más difícil, y por primera vez en la historia de los dos países, fue llamada a consultas a Washington Donna Rinack, por entonces su embajadora en Caracas.

Sin embargo ahora, desde que empezaron a filtrarse rumores sobre la supuesta explotación de uranio por parte de Irán en el estado de Bolívar, Washington parece muy interesado en verle las manos a Chávez y el malestar del Departamento de Estado aumenta cada día.

Esto no quiere decir que haya alguna conexión con el enorme despliegue de una flota encabezada por el portaviones George Washington que la próxima semana encabezará unos ejercicios militares justamente enfrente de las costas venezolanas.

"Dejamos en claro que no seremos intimidados", precisó Sean McCormack, portavoz del Departamento de Estado al referirse a la agresión a Brownfield, quien había ido a un barrio del oeste de Caracas para regalar bates y pelotas de béisbol a un grupo de niños.

No fue el primer incidente que experimenta Brownfield. En enero estuvo bloqueado durante dos horas en la isla de Margarita por grupos chavistas que rechazaban su presencia en el lugar. La semana pasada permaneció por largas horas encerrado en una población cercana a Caracas, a donde había ido para pronunciar un discurso.

Brownfield, que anteriormente fue embajador en Chile, se caracteriza por su fina ironia que saca de quicio a altos funcionarios venezolanos. A fines de marzo el vicepresidente José Vicente Rangel dijo que una reciente declaración de Estados Unidos contra Chávez estaba escrita en papel higiénico. El mordaz embajador dijo que su país ya no usa esa clase de papel para sus mensajes, sino que utiliza la computadora.

La guerra de palabras continúa.





!-- Piwik -->